El «frío de la muerte» alcanzó al indigente José Abel Barahona Martínez, quien pasó sus últimas horas de vida postrado en un colchón en las inmediaciones de la antigua Desmotadera Guardián de la Ciudad Universitaria.
Barahona era un bebedor consuetudinario y sus amigos de «farra» no salían del asombro por su repentina muerte.
El cuerpo del fallecido fue trasladado a la morgue del Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Arguello, en espera que los familiares lleguen a reclamarlo.

José Luis Duarte
















