Una mujer fea de larga cabellera asustaba a los incautos y un Diablo azotaba a los jóvenes con su cola en un desfile de payasos, folcloristas y porristas atendido por miles de salvadoreños en honor al Divino Salvador del Mundo.
En la procesión, que inauguraba las fiestas patronales de San Salvador, payasos con los rostros pintados de todos colores regalaban figuras de animales hechas con globos a los niños.
En medio de la muchedumbre, asustando a los incautos, se movían personajes del folclor local como la Siguanaba, que es una fea mujer de larga cabellera y enormes pechos, su hijo el barrigón Cipitío come ceniza y el Diablo, que con su larga cola daba azotes a los jóvenes.
Mientras, las «gigantonas», que son unas grandes mujeres hechas de trapo y con enorme cabeza, movían sus brazos para bailar al ritmo de una docena de bandas musicales estudiantiles que, con su porristas, fueron muy aplaudidas por los salvadoreños.
El desfile recorrió unos dos kilómetros desde la Plaza Salvador del Mundo en el sector oeste de la capital hasta el Parque Cuscatlán, cerca del centro.
En virtud de los festejos patronales de la capital, que se extienden hasta el 6 de agosto, los empleados estatales y privados en todo el país gozan de asueto por lo que muchos se trasladan a balnearios o acuden a ferias.
SAN SALVADOR, (AFP)
















