La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha pedido a la sociedad que saque «tarjeta roja» al trabajo infantil, al que son obligados 168 millones de niños en el mundo.
Con motivo del Día Internacional contra el Trabajo Infantil, que este año coincide con el inicio del Mundial de Fútbol, la OIT ha lanzado una campaña para sensibilizar a la población de que sólo se acabará con esta forma de explotación si se eliminan las causas que lo producen, como la pobreza o la caída súbita de ingresos en las familias.
El director de la Oficina de la OIT en España, Joaquín Nieto, ha explicado que en España, aunque exista un porcentaje elevado de pobreza infantil como consecuencia de la caída de los ingresos familiares, no se detectan casos de trabajo infantil por los sistemas de protección social.
«La clave para combatir el trabajo infantil es la protección social, porque reduciendo la pobreza y escolarizando a los niños se reduce el trabajo infantil», ha asegurado el responsable de la OIT.
En este sentido, ha explicado que muchos de los niños acaban trabajando por la caída de ingresos por crisis económica, por las malas cosechas debido a sequías o inundaciones o por enfermedades de los padres.
Por ello, las medidas destinadas a la escolarización, atención sanitaria o para garantizar algún tipo de ingresos cuando en las familias no hay ingresos reducen la vulnerabilidad de muchos menores que ante estas situaciones dejan de ir al colegio.
En el mundo hay 168 millones de niños trabajando, 85 millones en las peores formas de trabajo infantil.
En diez años se ha reducido en un tercio el trabajo infantil, pasando de 246 millones en el año 2000 a los 168 en 2012, mientras que las cifras de trabajo peligroso se han rebajado a la mitad.
Junto a la campaña «Tarjeta roja al maltratador», que está siendo secundada por personajes famosos a través de las redes sociales, la OIT también ha promovido la iniciativa «Música contra el Trabajo Infantil», a la que se están uniendo orquestas de toda España destinando uno de sus conciertos a esta causa.
Madrid, (EFE).
















