El capo de una red internacional de narcotráfico que operaba hace 30 años en Brasil y que se aprestaba a construir un submarino en África para trasladar cocaína, aún está prófugo y es buscado por la policía brasileña e Interpol.
La red fue desmantelada la semana pasada por la policía brasileña tras una investigación de dos años y medio que reveló que el ‘capo’ brasileño Mario Sergio Machado Nunes, alias «Sergio el pelado», quería asimismo comprar un Boeing 737 y fundar una compañía aérea para transportar la droga sin generar sospechas.
La operación policial bautizada «Aguas profundas» por el plan del narco de comprar un submarino emitió 85 órdenes de captura y de allanamiento, ya que el cabecilla de la red criminal y muchos otros presuntos narcos siguen prófugos.
«Ya hemos detenido a cinco personas, la última el jueves pasado en Sao Paulo. Pero aún buscamos al padrino», dijo a la AFP Bruno Gama, responsable de la operación Aguas Profundas.
Para no perturbar la búsqueda, el policía no quiso decir si el jefe narco, blanco de dos órdenes de arresto por narcotráfico, aún está en Brasil.
«El proyecto de submarino ya estaba pronto y fue elaborado con dos ingenieros colombianos. Ya habían comprado un local en Guinea para construirlo, una antigua mina en Conakry. También tenían los precios de todo el material necesario para la construcción», precisó Gama.
El plan era sacar la droga de Venezuela hacia Surinam, desde donde sería embarcada en pequeños botes. En alta mar, la cocaína sería trasladada al submarino con destino a Africa, desde donde continuaría su ruta hacia Europa.
La operación Aguas Profundas fue lanzada el 23 de mayo en el estado de Goiás (centro oeste) y en seis otros estados brasileños: Sao Paulo, Paraná y Santa Catarina (sur), Minas Gerais (sureste), Mato Grosso (centro oeste) y Pará (Amazonia). Movilizó a 250 agentes y a 25 inspectores de impuestos.
Un total de 47 propiedades (casas, hoteles, terrenos) cuyo valor es estimado en más de 100 millones de reales (USD 44,2 millones) fueron incautadas, y varias cuentas bancarias fueron congeladas.
RÍO DE JANEIRO, (AFP)

















