Como si Brasil no tuviese suficientes problemas relacionados con la Copa Mundial de fútbol del mes que viene, Sao Paulo, la ciudad más grande del país, hace frente a la peor sequía en más de 80 años justo cuando se prepara para recibir a decenas de miles de visitantes con motivo del partido inaugural.
La industria hotelera dice que las zonas turísticas de la ciudad, que se encuentran en la parte baja, no sufrirán de escasez de agua. Muchos sitios donde se alojarán los visitantes tienen contratos con empresas privadas que los abastecerán de agua si hay cortes, indicó Bruno Hideo Omori, presidente de la Asociación de la Industria Hotelera del estado de Sao Paulo.
Tienen planes de contingencia y están muy preparados para lidiar con emergencias», aseguró. Pero los residentes de los barrios pobres de Sao Paulo están convencidos de que el gobierno raciona el agua para garantizar que no haya cortes en las zonas pudientes donde se albergarán los visitantes con motivo del partido inaugural del 12 de junio entre Brasil y Croacia.
Los barrios pobres, muchos de ellos en las afueras de la ciudad o en zonas elevadas, son sin duda los más afectados cuando se reduce la presión del agua entre las diez de la noche y las cinco de la mañana en épocas de escasez. Algunos barrios pobres de las afueras de Sao Paulo han sufrido cortes día por medio desde marzo.
La empresa estatal a cargo del suministro de agua reconoce que ciertas zonas altas o alejadas del depósito de agua pueden sufrir cortes del servicio.Pero niega que se esté racionando el agua de los barrios pobres. Algunos expertos dicen que Sao Paulo necesita de lluvias y que sin ellas será necesario racionar el agua.
El Weather Channel pronostica un 20% de posibilidades de lluvia, si no menos, en los próximos diez días. En un solo día el pronóstico es del 70%. Cuanto más se demore el racionamiento, más extrema será la escasez de agua, según José Carlos Mierzwa, profesor de la Universidad de Sao Paulo especializado en ingeniería sanitaria. «El gobierno tiene que empezar a racionar», sostuvo. «El nivel (del agua) sigue bajando y la situación se torna cada vez más crítica».
SAO PAULO (AP)
















