Pobladores del villa Alemania se levantaron con la triste noticia de la muerte de Polo, un hombre que por toda una vida se mantuvo aferrado al alcohol y que por esta misma razón vivía en la calle. El señor ganaba dinero resguardando un taller y quizás fue a eso de la media noche que no pudo contra la muerte.
A Polo no se le conoció familia, su labor como vigilante la obtuvo para ganarse un dinerito para la bebida. Los restos serían trasladados al Instituto de Medicina Legal donde se le practicaría una autopsia.
Dalila Álvarez
















