Con la misión de identificar las amenazas de los sectores vulnerables ante desastres como inundación en zonas bajas, posibles deslizamientos o derrumbes en zonas altas, terremotos, erupciones volcánicas, intensas lluvias, huracanes y fuerte oleaje en regiones costeras del país, Guillermo González, director ejecutivo de Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), sostuvo un encuentro con alcaldes, secretarios políticos y los equipos rotativos de los gabinetes del departamento de Chinandega con el objetivo de abordar y poner en práctica los planes de seguridad de las personas, la familia y la comunidad.
El protagonismo y el aporte de las familias deben de desarrollarse en estos temas para evitar que los fenómenos dañen la integridad de ellos mismos. «Es importante que las familias conozcan cómo deben de actuar, identificar las amenazas de los sectores vulnerables, el peligro de las viviendas, rutas de evacuación, qué hacer ante la ocurrencia de cualquiera de estos fenómenos,» por eso debemos de estar urgentemente preparados, expresó González.
La misma topografía de los terrenos y las características de las playas en esta región hacen vulnerables a algunas comunidades ante estos eventos como las marejadas, al referirse a la situación de los fuertes oleajes en Corinto y Padre Ramos, en El Viejo, «en efecto han habido algunos daños, pero lo importante es que las familias han estado preparadas y han sabido protegerse de estos fenómenos que habitualmente conocen», reafirmó.
Según datos proporcionados por la Defensa Civil, en esta región existen 149 puntos críticos identificados como zona de alto riesgo. «El dique costero de Puerto Corinto, está colapsando debido a las marejadas y los fuertes inviernos, aquí unas 300 familias están en riesgo, pero estamos capacitando a los gabinetes para que estemos preparados ante cualquier eventualidad porque si el dique se destroza se pierde Corinto», dijo Marielena Morales, coordinadora del gabinete de comunidad y vida.
Álvaro Mayorga del municipio de Posoltega, expuso que su territorio es vulnerable ante inundaciones, principalmente por los deslizamientos de tierra en las faldas de la cordillera volcánica Chonco, San Cristóbal y Casita, donde hay seis comunidades con un número de 1,700 familias en riesgo, «pero hoy estamos permanentemente capacitando en estos temas porque no podemos olvidar el desastre natural que vivimos a finales del año 1998, durante el paso del Huracán Mitch».
«Estamos capacitando a los equipos rotativos de los gabinetes de las familias de los cinco municipios santos del norte de Chinandega, municipios frágiles por terremotos, inundación y deslizamientos, principalmente en la parte alta donde están las comunidades Guasimito, El Obraje, Calderón y la Pimienta aquí hay algunas casas de adobe y taquezal con pilares de madera», expresó Fidel Maradiaga.
Porfirio Castillo, está al frente de 154 comunidades del municipio de El Viejo de 1,308 km2, el territorio más extenso del departamento y con zonas con alto riesgo por inundaciones, marejadas y erupciones volcánicas, dice que se han organizado con el Comupred, juventud, líderes de barrios y religiosos para orientar a las familias en trabajos preventivos. A nivel nacional se han identificado más de mil puntos críticos, gran parte de estos ubicados en la región del Pacífico, por ello el gobierno del Frente Sandinista fortalece con los gabinetes de la familia y la comunidad los planes de repuesta ante desastres naturales para salvaguardar la vida de los nicaragüenses.
Belkiss Medina
















