La vida de muchos nagaroteños cambió luego del terremoto del pasado 10 de abril.
Aunque no se registraron muertos, muchos perdieron la casa donde vivieron desde su infancia, heredada de sus padres.
Dichas viviendas quedarán en recuerdos, porque están a punto de ser demolidas, ya que sus estructuras quedaron demasiadas dañadas con el terremoto y vivir dentro de ellas representa peligro para sus habitantes.
El Gobierno se está encargando de demoler dichas viviendas y además de facilitarle a sus dueños materiales de construcción como zinc, cemento, ladrillos, bloques, piedrín, clavos, hierro, hasta perlines.
Desde el terremoto casi a diario llega a este municipio, una caravana con materiales de construcción para ayudar a levantar o reparar las viviendas.
Una de estas caravanas, ha salido la tarde de este sábado de la cementera Holcim, rumbo al estadio de la municipalidad, en donde es el centro de almacenamiento. Luego todos los materiales se distribuyen por orden a las familias afectadas.
A 24 días del terremoto en Nagarote el cambio es notorio, hay muchos solares vacíos, pero en pocas semanas, en ellos volverán a estar erigidos nuevas casas que resistirán mucho mejor un movimiento sísmico y que darán mayor seguridad a sus habitantes.
















