Voceros de las pandillas Barrio-18, Mara Salvatrucha (MS-13) y de otras cuatro agrupaciones negaron la noche del martes que se haya roto la tregua que declararon hace dos años, como afirmó el presidente de El Salvador, Mauricio Funes.
«Es mentira que nosotros tengamos problemas (de ruptura), ahí están los ‘Sureños’, aquí están los ‘Revolucionarios’, los ‘MS’, nosotros trabajamos en conjunto para llevar este proceso hasta donde tenga que llegar», declaró a periodistas uno de los portavoces de las pandillas en un lugar de San Salvador que pidieron no revelar. El sábado, el presidente afirmó que un repunte en el número de homicidios este año se debe a que Barrio 18 decidió «romper» la tregua iniciada el 9 de marzo de 2012, año en que los asesinatos se redujeron de 14 a cinco por día, pero desde enero pasado el promedio es de nueve diarios.
«En la pandilla Barrio 18, más conocida como la Mara 18, hay una división entre dos facciones, una que se conoce como los ‘Revolucionarios’ y otra que se conoce como los ‘Sureños’, y son éstos quienes están asesinando y han hecho que los homicidios se incrementen», declaró Funes. Pero el portavoz de los ‘Sureños’, bajo anonimato, aseguró este martes que «la convicción de las pandillas sigue como el primer día».
En un comunicado, las pandillas reconocen que Funes «facilitó» la tregua durante los primeros 15 meses, pero consideran como «un fracaso» el no haberle «dado continuidad a la facilitación del proceso», lo que ha generado múltiples dificultades y «provocado que los niveles de violencia se recrudezcan en las calles».
Los pandillas ratificaron su respaldo al proceso de tregua en el que median el vicario castrense Fabio Colindres y el excomandante guerrillero Raúl Mijango, y se desmarcaron de un diálogo emprendido hace una semana por el ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Perdomo, representantes de iglesias y ONG, en busca de medidas para afrontar la violencia.
«Nosotros conocemos la existencia de uno sólo [proceso de paz] que es el que dio inicio el 9 de marzo de 2012, en el cual hemos participado y asumimos compromisos», destacan en el comunicado, en el que dicen apoyar «plenamente» una propuesta para profundizar la tregua.»Nuestra voluntad de contribuir a la pacificación del país sigue firme, hemos aceptado que si somos parte del problema también podemos ser parte de la solución», destacan en el manifiesto.
Las pandillas advierten que «el éxito» del proceso requiere «voluntad y decisión política» de las partes, un marco jurídico para darle cobertura legal a las acciones que se emprendan y a los impulsores del proceso de tregua.Al referirse a los policías, las maras aseguraron que no los consideran sus «enemigos». «Es falso que hayamos ordenado una campaña de ataques armados contra ustedes», consignaron en la nota, refiriéndose al gobierno.
Unos 10.000 pandilleros se encuentran en las cárceles, pero en las calles salvadoreñas hay otros 50.000, de acuerdo con cifras oficiales.
SAN SALVADOR, (AFP)
















