En años anteriores las terminales de buses del mercado Israel Lewites estaban llenas, pues las familias se trasladaban a diferentes balnearios del país, pero hoy lucen vacías.
Don Ramón Guillen, que lleva años conduciendo los buses que van a Pochomil, dice que esta Semana Santa ha sido la peor, pues más bien le ha generado pérdidas.
Sin embargo, hay algunas familias que decidieron ir a los balnearios tomando en cuenta las recomendaciones brindadas por las autoridades.
Ante la poca afluencia los dueños de autobuses sólo están saliendo por la mañana para ahorrar el combustible.
Periodista: Amanda Pérez
















