Un joven de unos 23 años que responde al nombre de Saromar Antonio Reyes Mendoza, quien desde temprana edad inhalaba pegamento, decidió presuntamente acabar con su existencia, pues llegó a su casa de habitación con fuertes dolores en el estomago, momento en el que su familia notó que el joven vomitaba sangre.
Se dio aviso a las autoridades policiales del suceso acaecido en el Reparto Milagro de Dios, donde junto al médico forense, doctor Noé Campos, comenzaron las investigaciones del hecho, luego de revisar a la víctima, quien falleció de cardiopatía isquémica, producto de un edema agudo de pulmón por alcoholismo crónico.
El cadáver no presentaba signos de violencia, pero se presume que Reyes Mendoza pudo acelerar su muerte ingiriendo alguna sustancia, por el espumaraje que salía de su boca.
Claudia María Chávez
















