Tremendo susto se llevó el conductor del camión quien transportaba artículos de uso personal y se disponía a buscar un lugar donde aparcarse y descargar en una bodega de esta ciudad, con tan mala suerte que otro vehículo no le dio el espacio suficiente y por no impactar se dio vuelta.
En este sector existe una vivienda que para el conductor era más preocupante por lo que al final prefirió lo menos grave.
Al momento de suceder el percance el busero se desapareció como por arte de magia por lo que ni el ayudante, mucho menos el conductor, pudieron tomarle la placa del vehículo.
Simón Francisco Hernández
















