Exembajador de EE.UU. en la URSS: «Dejen que Rusia se quede con Crimea»

«Nada debilita más a una nación que mantener un territorio cuyos habitantes prefieren pertenecer a otro país», explicó Matlock en un artículo que publicó en la revista estadounidense ‘Time’. «Cuando los líderes estadounidenses y occidentales hayan desahogado su ira contra el presidente Vladímir Putin por haber hecho que Crimea vuelva a ser parte de Rusia, deben encontrar una manera de bajar el tono envenenado de la retórica pública y concentrarse en las negociaciones privadas para unir el resto de Ucrania de nuevo», insistió el exdiplomático.

Desde su punto de vista, el caos ucraniano podrá ser resuelto si la nueva Constitución del país concede a las provincias los mismos derechos que tienen los estados dentro de EE.UU., si otorga al idioma ruso el mismo estatus oficial que tiene el ucraniano y si existen garantías de que Ucrania nunca se convertirá en miembro de la OTAN o de cualquier otra alianza militar que excluye a Rusia. «Los diplomáticos estadounidenses no deben tratar de dirigir el esfuerzo occidental para hacer frente a Rusia, sino que deberían mantenerse en estrecho contacto con las diferentes negociaciones en curso y dar apoyo diplomático a las que parecen más prometedoras», comentó Matlock.

«Los que desean el bien de Ucrania y de sus ciudadanos deben comprender que solo los ucranianos pueden resolver sus problemas. Las personas ajenas pueden poner trabas o ayudar, pero no pueden unir un Estado fracturado. Hasta el momento, los ucranianos no han encontrado a un líder que pueda unir a su gente. La mejor manera en la que la comunidad internacional puede ayudar es mantenerse en contacto con todas las partes involucradas para impulsar una solución que pueda proporcionar a los ucranianos un Gobierno inclusivo (…). Solo entonces Ucrania será capaz de llevar a cabo las reformas económicas necesarias para lograr la competitividad en la cambiante economía mundial», puntualizó.

«En medio de los debates sobre las posibles sanciones y las posturas del presidente Putin, de EE.UU. y de la UE se olvida a la gente que vive en Crimea y su voluntad», comento por su parte Peter Truscott, miembro de la Cámara de los Lores, la Cámara alta del Parlamento del Reino Unido. Insistió en que es momento de concentrarse en arreglar la crisis ucraniana y no en la polémica por sanciones. «Todos hablan de la necesidad de resolver el conflicto, pero lo que vemos es su escalada, y eso es contraproducente (…). Las sanciones, especialmente las comerciales y las económicas, perjudicarán no solo a Rusia, sino también a Occidente, amenazando la salida de Europa y EE.UU. de la crisis que acaban de superar», explicó Truscott.