Lluvias torrenciales castigaban el martes el centro-oeste de Argentina con cientos de evacuados e importantes destrozos materiales, mientras seguía activo un gigantesco incendio que arrasó con 34.000 hectáreas de bosques nativos en la Patagonia.
Las lluvias de los últimos días que han golpeado Córdoba, San Luis, Santiago del Estero y Santa Fe capital afectan parte de la zona agrícola ganadera por excelencia de este país que es uno de los principales exportadores de alimentos del mundo.
«Es la mayor catástrofe climática de los últimos 50 años», admitió en un mensaje a la población José Manuel de la Sota, gobernador de Córdoba, provincia donde hace dos semanas se registraron siete muertos y un millar de evacuados por un temporal.
Mientras en el centro-oeste los pobladores piden sol, en la Patagonia ruegan por lluvias para acabar con las llamas que arrasaron con bosques y animales nativos y que el gobierno afirma fueron intencionales con fines de explotación inmobiliaria, denunció el lunes el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.
«Estamos inmersos en una provocación lisa y llana de los incendios. Todos son provocados. Y la motivación es inmobiliaria», aseveró el ministro coordinador del gobierno de la presidenta Cristina Kirchner.
El mayor incendio en la historia de la Patagonia argentina lleva más de dos semanas en el norte de la provincia de Chubut, con epicentro en la localidad de Cholila, donde se inició.
Cinco incendios están aún en evolución, aunque algunos controlados, en una rica zona turística y forestal de bosques nativos al pie de la Cordillera de Los Andes, 1.600 km al sudoeste de Buenos Aires.

Buenos Aires, Argentina | AFP
















