La NASA incorpora paneles solares de última tecnología en Artemis II

Foto: La NASA y Artemis II /cortesía
Foto: La NASA y Artemis II /cortesía

La tecnología espacial argentina dará un salto histórico: el satélite con paneles solares denominado Atenea formará parte de la misión Artemis II de la NASA, programada para 2026.

Asimismo, este pequeño satélite, de apenas 30 por 20 centímetros, orbitará la Luna antes de la llegada de la nave principal, probando sistemas críticos como medición de radiación solar, evaluación de sensores y pruebas de comunicaciones de largo alcance. Es el único satélite latinoamericano seleccionado para la misión.

“Ahora hay mucho interés en el polo sur lunar porque se encontraron reservas de hielo, vitales para la vida humana y la fabricación de combustible espacial”; explica Hernán Socolovsky, ingeniero electrónico y parte del equipo detrás de Atenea.

Además, el desarrollo tecnológico del satélite combina la experiencia de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Universidad de San Martín.

Foto: La NASA y Artemis II /cortesía
Foto: La NASA y Artemis II /cortesía

La NASA y Artemis II

También, sus paneles solares espaciales, ensamblados en un Área Limpia, duplican la eficiencia de los terrestres y resisten altos niveles de radiación ultravioleta. Cada celda se une, se fija a un sustrato rígido y se protege con vidrio especial, adaptando técnicas usadas en grandes satélites como los SAOCOM.

La misión Artemis II marcará el primer vuelo tripulado del programa, con cuatro astronautas a bordo de la nave Orión; que dará dos vueltas alrededor de la Tierra para probar sistemas de soporte vital y garantizar la seguridad de futuras misiones, incluida Artemis III, que planea llevar humanos al suelo lunar.

Foto: La NASA y Artemis II /cortesía
Foto: La NASA y Artemis II /cortesía

Finalmente, la participación de Atenea demuestra que la Argentina está a la vanguardia en exploración espacial y colabora en proyectos internacionales que buscan no solo regresar a la Luna; sino también preparar la llegada del hombre a Marte. Este satélite es un símbolo del ingenio local y de la capacidad de la ciencia argentina para mirar más allá de nuestro planeta.

Infobae