En 1518, la ciudad de Estrasburgo, Francia, fue escenario de uno de los fenómenos más inquietantes de la historia: la llamada “epidemia de baile”. Cientos de personas comenzaron a bailar sin control durante días, en un episodio que aún hoy desconcierta a los investigadores.
Todo comenzó el 14 de julio, cuando una mujer conocida como Frau Troffea salió a la calle y empezó a moverse de forma compulsiva. No era una celebración ni un acto voluntario. Bailó durante días sin detenerse, hasta caer por agotamiento.
En pocos días, el fenómeno se propagó en otras zonas de Francia. Decenas de personas se sumaron y, en menos de un mes, se registraron cerca de 400 casos. Los afectados bailaban sin descanso, mostrando signos de dolor, fatiga extrema y desesperación.
Cientos bailaron sin parar hasta morir en Francia

Muchos sufrieron consecuencias graves, como desmayos, ataques cardíacos y, en algunos casos, la muerte. El miedo se apoderó de la población, mientras las autoridades buscaban una explicación.
Los médicos de la época atribuyeron el comportamiento a un desequilibrio corporal. En lugar de detener a los afectados, recomendaron que continuaran bailando. Incluso se habilitaron espacios públicos con músicos, lo que agravó la situación.
Hoy, los expertos manejan varias teorías. Una apunta al envenenamiento por cornezuelo del centeno, un hongo con efectos psicoactivos. Otra hipótesis sugiere un caso extremo de histeria colectiva, influenciada por el estrés y las creencias religiosas de la época.
También se menciona la creencia en el “baile de San Vito”, considerada una maldición en el siglo XVI. Este contexto cultural pudo haber favorecido la propagación del fenómeno.
Más de 500 años después, este episodio sigue siendo un misterio sin explicación definitiva.

















