Las empresas tecnológicas de China intensifican sus esfuerzos para reducir su dependencia de los productos de la estadounidense Nvidia, fabricante de algunos de los chips más utilizados para el desarrollo y entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial (IA), informó Bloomberg.
En esta estrategia participan compañías como Huawei y DeepSeek, que han comenzado a trabajar en soluciones destinadas a crear un ecosistema tecnológico capaz de operar con componentes y herramientas desarrollados dentro del país asiático.
Huawei desempeña un papel clave mediante sus chips Ascend, diseñados para aplicaciones de inteligencia artificial, mientras que DeepSeek desarrolla el software necesario para aprovechar las capacidades de estos procesadores.
Como parte de esta cooperación surgió TileLang, una herramienta que busca ofrecer una alternativa a CUDA, la plataforma desarrollada por Nvidia para facilitar el trabajo de programación y procesamiento con sus chips.

Cómo China puede destronar a Nvidia
La colaboración se enmarca en los esfuerzos de China por impulsar tecnologías nacionales y disminuir su dependencia de productos estadounidenses en un sector considerado estratégico. El objetivo es desarrollar tanto el hardware como el software necesarios para sostener el crecimiento de la inteligencia artificial sin depender de las principales soluciones extranjeras.
DeepSeek ya utiliza activamente chips fabricados en China, aunque los productos de Nvidia continúan teniendo una presencia importante en el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial a nivel mundial.
Las cifras reflejan, además, un posible cambio en la distribución del mercado chino de chips. Según estimaciones de expertos citadas por Bloomberg, Nvidia controlaba aproximadamente el 40 % del mercado chino en 2025. Sin embargo, para este año se prevé que su participación disminuya hasta alrededor del 8 %.
En contraste, Huawei podría alcanzar cerca del 50 % del mercado chino, después de encontrarse aproximadamente al mismo nivel que Nvidia durante el año pasado.
Estos movimientos reflejan la creciente competencia tecnológica entre China y Estados Unidos por el desarrollo de la infraestructura necesaria para la expansión de la inteligencia artificial.


















