El Gobierno de China expresó su firme oposición y descontento tras la decisión de la Unión Europea de incluir a empresas chinas en su vigésimo paquete de sanciones contra Rusia.
Según el Ministerio de Comercio, Bruselas adoptó medidas que calificó como arbitrarias y sin base legal internacional, al ignorar gestiones diplomáticas previas de Pekín. El vocero del organismo afirmó que la UE aplica una “jurisdicción de brazo largo” que excede su competencia y afecta a empresas de terceros países.
La agencia estatal Xinhua señaló que esta acción contradice el consenso bilateral alcanzado en recientes cumbres entre China y la Unión Europea, lo que incrementa la tensión diplomática.
El Consejo de la UE aprobó el paquete el pasado jueves, que incluye 120 nuevas sanciones individuales y corporativas, además de restricciones dirigidas a sectores clave de la economía rusa, como energía y servicios marítimos. Se trata del esfuerzo sancionador más amplio de los últimos dos años.
China rechaza sanciones europeas contra Rusia
Pekín exigió la retirada inmediata de las empresas chinas de las listas de sanciones y pidió retomar el diálogo para evitar una escalada del conflicto. Sin embargo, también advirtió que adoptará medidas necesarias para defender sus intereses, responsabilizando a la UE de cualquier consecuencia derivada de la tensión.
La inclusión de empresas chinas se justifica por una supuesta colaboración con el complejo industrial-militar ruso; lo que abre un nuevo frente de disputa entre Bruselas y Pekín.
China reiteró su defensa de la soberanía económica y su derecho a mantener relaciones comerciales con cualquier país sin injerencias externas.
Analistas internacionales advierten que este conflicto podría deteriorar las relaciones comerciales entre la UE y China, en un contexto global ya marcado por la fragilidad económica y la tensión geopolítica.


















