
La boxeadora nicaragüense Roxana Mendoza regresó a los entrenamientos tras su más reciente victoria, con el objetivo de seguir sumando experiencia y mejorar su condición física antes de aspirar a una oportunidad titular.
Luego de su triunfo en una cartelera de Güegüense Box Promotions, Mendoza retomó rápidamente su preparación. Sin embargo, la púgil reveló que no llegó en óptimas condiciones al combate, ya que atravesó complicaciones de salud durante la semana previa, lo que la obligó a realizar un esfuerzo extra sobre el ring para responder al público.
Un proceso sin prisas
A pesar del entusiasmo que genera entre los aficionados, el equipo de Mendoza tiene claro que su desarrollo debe ser progresivo. Con un récord invicto en nueve peleas, la boxeadora considera que aún está en etapa de crecimiento.
“No nos estamos precipitando, no estamos desesperados por pelear un título ahora. Necesito tal vez agarrar un poquito más de experiencia”, expresó Roxana.
Mendoza también destacó que su último combate fue apenas el segundo pactado a ocho asaltos, un factor clave en su proceso de evolución.
Uno de los principales objetivos de su equipo es que logre sostener un ritmo alto en peleas de mayor exigencia, especialmente en combates que superen los ocho rounds, antes de dar el salto a una disputa de campeonato.
En ese camino, aparece como posible rival la también boxeadora Nataly Delgado, quien participó en la misma cartelera.

Un entorno de campeones
Aunque es la única de su familia dedicada al boxeo, Mendoza cuenta con un sólido respaldo profesional. Su preparación está a cargo del entrenador Sergio González, y además recibe el apoyo constante de los excampeones mundiales Félix Alvarado y René Alvarado.
Esta combinación de experiencia y cercanía ha sido clave en su crecimiento. Según palabras de su pareja Félix, el contacto diario con peleadores de alto nivel le permite recibir indicaciones precisas y aprender de quienes ya alcanzaron la élite del boxeo mundial.

















