
El béisbol nicaragüense atraviesa un momento de evolución y competitividad. Según el mánager Sandor Guido, la llegada de extranjeros de alta calidad ha fortalecido la liga local, permitiendo que se compare con torneos de Colombia o Panamá.
No obstante, Guido reconoce que aún existe una brecha con potencias como República Dominicana o México, las cuales poseen «un nivel un poco más exigente que no quiere decir que en el béisbol no se puede competir pero sí tiene mejor nivel además de mejores recursos.»
- También te puede interesar: Carlos Beltrán irá al Salón de la Fama con gorra de Mets
La principal diferencia radica en la inversión económica. Guido sostiene que «lo más importante son los recursos en la inversión que puedes hacer, el dinero que puedes pagarle a los peloteros». Mientras que en el extranjero se pueden pagar salarios de hasta $10,000, los equipos locales como los Leones deben compensar esa falta de recursos con peloteros que juegan con «ganas, con deseo, con garra» para obtener resultados.
El contexto económico es determinante. Mientras el mercado externo ofrece salarios que rondan los $10,000, la liga local y equipos como los Leones operan con presupuestos ajustados y el apoyo de la empresa privada. Si bien Nicaragua cuenta con estadios de primer nivel, persisten limitaciones en cuanto a salarios.
Este trabajo ha permitido que el país se mantenga en el Top 20 y compita en el Clásico Mundial. Guido enfatiza que el perfil de juego es estratégico: «No podemos ir el tú a tú a poder con la gente que tiene el poder distinto. Entonces ese es nuestro sistema de jugar, eso es lo que nos ha sacado a flote».
















