Un violento ataque perpetrado por al menos cinco sujetos encapuchados y fuertemente armados cobró la vida de un hombre en Río Jiménez de Guácimo, en la provincia de Limón, Costa Rica. La víctima fue sorprendida mientras compartía con otras personas dentro de una vivienda.
El fallecido fue identificado como Daniel Sandí, de entre 40 y 45 años, quien recibió al menos 15 disparos por parte de los gatilleros y fue declarado sin vida en el lugar de los hechos.
Según los primeros reportes, los atacantes no se llevaron pertenencias, lo que refuerza la hipótesis de un posible ajuste de cuentas. Esta teoría también surge debido a que Sandí había mostrado un rápido crecimiento económico desde su llegada a la zona, adquiriendo camiones, ganado y vehículos de alta gama en un corto período.
Este crimen ocurre en medio de un contexto de creciente violencia en Costa Rica, un país que durante décadas fue considerado uno de los más seguros de Centroamérica. En 2023 se registraron 879 homicidios, alcanzando una tasa de 17,2 asesinatos por cada 100 mil habitantes, la más alta en su historia reciente.

Violencia constante en Costa Rica
La provincia caribeña de Limón se ha convertido en uno de los principales focos de esta crisis de seguridad. Datos del Organismo de Investigación Judicial indican que esta región ha llegado a registrar tasas superiores a 35 homicidios por cada 100 mil habitantes; muy por encima del promedio nacional.
Además, estudios sobre violencia en el país señalan que la mayoría de los asesinatos están relacionados con disputas entre estructuras criminales y narcotráfico; donde el uso de armas de fuego predomina en más del 70 % de los casos.
Las autoridades de Costa Rica mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer las circunstancias del crimen y determinar la identidad de los responsables de este nuevo hecho violento que sacude a la provincia de Limón.

















