En Arequipa, Perú, un trágico accidente ocurrido el miércoles en la carretera Panamericana Sur dejó un saldo de 37 fallecidos, luego de que un bus de la empresa Llamosas cayera a un abismo.
Entre las víctimas se encuentra Rebeca Apaza Arcos, una madre cuyo último acto estuvo marcado por un profundo gesto de amor; salvó la vida de sus dos pequeñas hijas al abrazarlas y protegerlas en el momento del impacto.
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Su hermano, Ronal Ramos Arcos, relató a Radio Yaraví que Rebeca utilizó su propio cuerpo como escudo para evitar que las niñas sufrieran heridas graves.
“Mi hermana protegió a sus hijas hasta su último respiro para que mis sobrinitas salieran vivas. Fue prácticamente un milagro de Dios; solo salieron con golpes y rasguños. Ella decía ‘mis hijas son primero’ y cumplió esas palabras dando su vida”; afirmó.

Tráfico accidente en Perú
Las niñas, una de cuatro años y la otra de ocho meses, serán dadas de alta en las próximas horas, ya que presentan lesiones menores, según informaron los médicos del hospital Honorio Delgado. Ambas permanecerán bajo observación mientras continúan recibiendo apoyo familiar.
Rebeca realizaba cada quincena un viaje de casi 400 kilómetros desde Chala hacia Arequipa para que su hija mayor pudiera asistir a terapias por una quemadura que requería tratamiento continuo.
Su familia ahora enfrenta los costos del sepelio, así como la responsabilidad del cuidado permanente de las pequeñas, por lo que han solicitado apoyo solidario a la población.

El accidente del bus Llamosas ha sido catalogado como uno de los más graves registrados recientemente en el sur del país. Ocurrió en un sector conocido por sus curvas pronunciadas y la escasa visibilidad. Reportes preliminares indican que el siniestro habría sido provocado por un choque frontal entre el bus y una camioneta blanca, cuyo conductor, de 35 años, dio positivo en una prueba de alcoholemia.

















