El magisterio de la ciudad de La Paz, se unió formalmente este miércoles 31 de diciembre a la huelga de hambre y a las movilizaciones masivas lideradas por la Central Obrera de Bolivia (COB); exigiendo la abrogación del Decreto Supremo 5503.
José Luis Álvarez, dirigente del sector educativo; denunció que la normativa genera una masacre blanca mediante despidos en el sector público y mantiene los salarios congelados frente a la inflación galopante.
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Asimismo, la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, considerada “vanguardia del proletariado”; instó a sus sindicatos de base y a las organizaciones de amas de casa mineras a masificar el paro general.
Por tanto, la dirigencia sindical convocó a una gran marcha nacional, partiendo desde la Cervecería Boliviana Nacional hacia un ampliado de emergencia en la sede de los fabriles.

Movilizaciones masivas en Bolivia
También, los trabajadores advirtieron que no aceptarán diálogos técnicos que no incluyan la eliminación total del decreto; enfatizando que la lucha por los recursos naturales y los derechos sociales seguirá hasta las últimas consecuencias.
Además, la implementación del Decreto Supremo 5503 por el gobierno de Rodrigo Paz en diciembre de 2025; constituye una agresión directa a la economía popular y un retorno a políticas neoliberales.
Según las organizaciones sindicales, al suprimir el subsidio a los hidrocarburos, el Estado traslada la crisis económica a la clase obrera; beneficiando a sectores privilegiados alineados con la economía capitalista.
NOVENO DÍA de movilizaciones convocadas por la Central Obrera para exigir al gobierno anulación del decreto 5503 que suprime subvención a los combustibles y facilita la entrega de recursos estratégicos privados nacionales y extranjeros en un procedimiento expedito. @teleSURtv pic.twitter.com/0RV0QwjAYZ
— Freddy Morales (@FreddyteleSUR) December 30, 2025
El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo; declaró que el decreto vende el país a transnacionales y provoca un encarecimiento del costo de vida, desempleo, desabastecimiento y pérdida del poder adquisitivo.
Finalmente, criticó que el Gobierno se mantiene sordo frente a las demandas; justificando que las movilizaciones son la única respuesta frente a medidas antipopulares que favorecen a empresas privadas y agroindustriales.

















