Nuevos avances en la investigación judicial han revelado los motivos que llevaron a Junieysis Merlo Espinoza a poner fin a su relación con Gustavo Ramírez Calvo, quien figura como principal sospechoso de su asesinato.
Según el testimonio de Marjorie Merlo, hermana de la víctima, la ruptura se produjo tras un hecho ocurrido en la panadería propiedad del acusado. Junieysis habría revisado las cámaras de seguridad del negocio y observado conductas de acoso por parte de Ramírez hacia una empleada del establecimiento.
Esta situación habría sido determinante para que decidiera terminar la relación.
“Gustavo es una persona acosadora. La relación terminó porque en las grabaciones de la panadería se le vio acosando a una empleada”, declaró Marjorie ante las autoridades judiciales, según consta en el expediente.

Patrón de acoso y control en caso de Junieysis
La investigación también detalla un presunto patrón de control, vigilancia y celos ejercido por el sospechoso. De acuerdo con los testimonios recopilados, durante un viaje de Junieysis a Nicaragua en diciembre de 2025, la joven descubrió un teléfono de Ramírez que contenía grabaciones de conversaciones privadas suyas.
Al ser confrontado, el hombre habría admitido que poseía varios dispositivos utilizados para grabarla, llegando a mencionar la existencia de hasta ocho teléfonos con ese propósito.
El expediente indica además que Junieysis intentó escapar junto a sus hijas gemelas hacia Nicaragua. Sin embargo, su plan habría sido descubierto por personal doméstico, lo que derivó en un mayor nivel de control por parte del acusado.

A partir de ese momento, según la investigación, Ramírez habría restringido sus movimientos; ordenando que no recibiera visitas y prohibiendo su salida del condominio donde residía, ubicado en Los Pericos, en Salitral de Santa Ana.
Otros testimonios, como el de Nexi Merlo, describen al sospechoso como una persona violenta, de temperamento explosivo, que incluso habría lanzado amenazas de muerte contra Junieysis. En una ocasión, presuntamente advirtió que mataría tanto a ella como a su nueva pareja, alegando tener recursos económicos para hacerlo.
Todos estos elementos continúan siendo analizados dentro del proceso judicial del caso, considerado un presunto femicidio que ha generado conmoción en Costa Rica y Nicaragua.

















