La economía de Argentina continúa enfrentando un escenario complejo en medio de la gestión del presidente Javier Milei, marcado por presiones inflacionarias, caída del salario real y tensiones sociales.
Diversos analistas advierten que el aumento constante en el costo de vida sigue afectando el poder adquisitivo de los trabajadores y jubilados.
Según estimaciones de consultoras privadas, la inflación mensual en febrero de 2026 se mantuvo cercana al 3 %, mientras que los precios de alimentos, bebidas y carnes —que representan casi la mitad de la canasta básica— registraron subas superiores al 5 %.
Al mismo tiempo, el salario real de los trabajadores del sector privado cayó un 1,3 % en enero; prolongando una tendencia de pérdida del poder adquisitivo.

Argentina: Inflación y salarios en caída agravan la crisis
Economistas señalan que el incremento en tarifas de servicios como electricidad, gas, transporte y salud privada reduce aún más la capacidad de consumo de los hogares; generando presión sobre los gastos básicos.
La situación resulta especialmente difícil para los adultos mayores. La jubilación mínima perdió cerca del 5 % de su poder de compra en los últimos siete meses; mientras que el bono compensatorio se mantiene sin cambios.
En el plano laboral, informes del Centro de Economía Política Argentina indican que más de 64 000 empleos del sector público nacional se habrían perdido en los últimos años; en medio de un proceso de reducción del gasto estatal.
Ante este panorama, la Confederación General del Trabajo organizó una movilización en Buenos Aires y presentó una impugnación judicial contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno.
Los sindicatos sostienen que algunos artículos podrían afectar derechos laborales, mientras que el Ejecutivo defiende las reformas como parte de su estrategia para estabilizar la economía.
El debate continúa abierto en Argentina; donde la inflación, el empleo y el poder adquisitivo siguen siendo temas centrales en la agenda económica y social del país.

















