El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció un nuevo toque de queda en cuatro provincias costeras como parte de una estrategia reforzada contra el crimen organizado. La medida entrará en vigor del 15 al 30 de marzo y se aplicará entre las 23:00 y las 05:00 horas en Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro.
Durante un acto en la Escuela Superior de Policía, el mandatario aseguró que “Ecuador exige seguridad y paz”, destacando que se ejecutarán operaciones conjuntas con aliados regionales. Además, enfatizó que el Gobierno continuará enfrentando la minería ilegal y las estructuras criminales que operan en el país.
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Sin embargo, expertos cuestionan la efectividad de la militarización, señalando que no ha logrado contener la violencia y, en algunos casos, podría haberla intensificado. Según el informe de ACLED, Ecuador se ubicó en 2025 como el sexto país más violento del mundo, reflejando el deterioro de la seguridad.
Las cifras respaldan esta preocupación. En 2025 se registraron 9.216 muertes violentas, mientras que la violencia de pandillas dejó más de 3.600 víctimas mortales entre enero y noviembre. Asimismo, se reportó un incremento del 42 % en los homicidios vinculados a pandillas en comparación con 2024.
Las muertes en las cárceles de Ecuador 🇪🇨 se cuadruplicaron en 2025 en comparación con el año 2024 según una investigación realizada por medios internacionales pic.twitter.com/aIbdevGjV7
— teleSUR TV (@teleSURtv) February 18, 2026
Crisis de seguridad en Ecuador
El impacto también alcanza a las ciudades. Datos del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal indican que seis ciudades ecuatorianas figuran entre las más violentas del mundo, evidenciando la magnitud del problema.
A esto se suma la crisis carcelaria: al menos 115 muertes violentas en prisiones, la cifra más alta desde 2023. En este contexto, el nuevo toque de queda se presenta como una medida urgente, aunque persisten dudas sobre su capacidad para frenar la ola de violencia.


















