El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) confirmó la muerte de al menos 27 internos en la cárcel de Machala, en El Oro, sur de Ecuador. Varias de las víctimas sufrieron asfixia, provocando muertes instantáneas durante el incidente ocurrido este domingo.
Autoridades señalaron que la policía recuperó el control total de la situación y aseguraron que la tragedia se produjo durante la reorganización de los privados de libertad en la nueva cárcel de máxima seguridad. Las investigaciones continúan para esclarecer los detalles de lo ocurrido.
La cárcel de Machala ya había sido escenario de otra masacre en septiembre del año pasado, cuando 14 personas murieron, incluido un guía penitenciario. Los ataques se habrían producido por enfrentamientos entre bandas internas, como Los Lobos Box y Los Choneros.
En la misma semana, la violencia mortal golpeó otro centro penitenciario: internos asesinaron a 17 prisioneros en la cárcel de Esmeraldas tras un altercado. Estos hechos reflejan un patrón creciente de violencia dentro del sistema penitenciario ecuatoriano.

27 internos mueren en la cárcel de Ecuardor
Ecuador registra este año 7.439 muertes intencionales, tanto dentro como fuera de las cárceles, lo que evidencia una ola de violencia sin precedentes. El SNAI y las autoridades trabajan coordinadamente para contener la situación y reforzar la seguridad.
El SNAI reiteró su compromiso de esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia. Mientras tanto, la población carcelaria sigue siendo vulnerable a enfrentamientos internos y ajustes de cuentas entre delincuentes que operan desde las prisiones.
#ComunicadoOficial | El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores informa: pic.twitter.com/FpMRKyHx34
— SNAI Ecuador (@SNAI_Ec) November 10, 2025
Este nuevo episodio en Machala resalta la urgencia de implementar estrategias de prevención de violencia en los penales. Por lo tanto, para garantizar la vida de los internos y el orden en las cárceles ecuatorianas se vuelve una prioridad ante la crisis de seguridad que atraviesa el país.

















