Cuba logra refinar crudo pesado con tecnología propia

Foto: Cuba reduce dependencia de combustibles importados / Cortesía
Foto: Cuba reduce dependencia de combustibles importados / Cortesía

Cuba logró un avance significativo en su industria energética al refinar por primera vez su crudo nacional pesado mediante tecnología propia; un hecho considerado un hito en la soberanía tecnológica del país. El anuncio fue realizado por el presidente Miguel Díaz-Canel, quien subrayó que este logro rompe con la creencia histórica de que el petróleo cubano no podía ser procesado para obtener derivados comercializables.

El desarrollo fue posible gracias a investigaciones del Centro de Investigaciones del Petróleo, adscrito a Unión Cuba Petróleo; donde se implementó un proceso de termoconversión que transforma el crudo de alta densidad y viscosidad en productos como diésel, nafta y fueloil.

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Durante la sesión del Consejo Nacional de Innovación, Miguel Díaz-Canel destacó que esta tecnología “rompió un tabú” dentro del país, ya que durante años el crudo nacional se consideraba inadecuado para la refinación y se limitaba principalmente al uso en termoeléctricas. Con este avance, Cuba abre nuevas posibilidades para el aprovechamiento integral de sus recursos energéticos.

La técnica de termoconversión consiste en someter el crudo pesado a un calentamiento;  controlado que descompone sus compuestos más complejos y reduce su viscosidad sin necesidad de mezclarlo con nafta importada. Este punto resulta clave ante las dificultades de abastecimiento provocadas por el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, que limita el acceso a combustibles y derivados desde 2019.

Cuba reduce dependencia de combustibles importados

Foto: Cuba reduce dependencia de combustibles importados / Cortesía
Foto: Cuba reduce dependencia de combustibles importados / Cortesía

El proyecto contempla ahora la instalación de una planta piloto en la refinería Sergio Soto, ubicada en Cabaiguán, provincia de Sancti Spíritus, con el objetivo de escalar la tecnología y generar datos que permitan su implementación a mayor escala en el país.

Además, las autoridades prevén una segunda fase centrada en el desarrollo de procesos catalíticos utilizando minerales locales como las lateritas; con el fin de reducir el contenido de azufre del crudo y mejorar su calidad.

Los ensayos experimentales realizados también en la refinería Hermanos Díaz, en Santiago de Cuba; ya han permitido producir combustibles comercializables, lo que evidencia el potencial de esta innovación en medio de un contexto marcado por restricciones externas.

Este avance refuerza la apuesta de Cuba por desarrollar soluciones propias en el sector energético, apostando por la ciencia y la tecnología nacional como herramientas clave para enfrentar desafíos económicos y garantizar mayor independencia en la producción de combustibles.