El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Cuba comenzó a recibir 21.8 megavatios de energía limpia procedentes del nuevo Parque Solar Fotovoltaico La Moza; ubicado en el municipio de Manicaragua, Villa Clara, lo que representa un avance significativo en la estrategia de soberanía energética del país.
Este aporte llega en medio de limitaciones en el acceso a combustibles fósiles y financiamiento externo, factores que han afectado la generación térmica convencional de Cuba.
La obra fue ejecutada por la Empresa de Fuentes Renovables de Energía Manicaragua, con apoyo de la Empresa Constructora Militar número tres de Villa Clara; entidades que asumieron el proyecto desde septiembre de 2025.
Aunque el parque ya está conectado al SEN, brigadas especializadas continúan labores finales relacionadas con accesos tecnológicos; señalización, drenajes y estructuras de protección ante huracanes.

Cuba suma energía limpia con nuevo parque solar
La instalación cuenta con 42,588 paneles solares y siete inversores, alcanzando su capacidad total de generación. Además, el proceso de sincronización definitiva incluirá asistencia técnica china y una etapa de pruebas para garantizar la correcta asimilación tecnológica.
El impulso a la energía fotovoltaica forma parte de un plan mayor anunciado por el presidente Miguel Díaz-Canel; quien informó que más de 100 megavatios solares serán incorporados al sistema eléctrico antes de finalizar marzo, mediante la entrada en operación de varios parques adicionales.
📹 🇨🇺 | La Unión Eléctrica reporta récord de generación fotovoltaica superior a los 800 MW en Cuba. El avance es resultado de la instalación acelerada de parques solares para mitigar el asedio petrolero y avanzar hacia la soberanía energética.
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— teleSUR TV (@teleSURtv) February 25, 2026
La puesta en marcha de La Moza ocurre en un contexto de presión externa y restricciones energéticas, tras medidas adoptadas por la administración del presidente Donald Trump, que podrían afectar el suministro de petróleo hacia la isla.
En este escenario, la transición hacia fuentes renovables adquiere un carácter estratégico, al reducir la dependencia del combustible importado; disminuir costos operativos y aportar mayor estabilidad al sistema eléctrico nacional.


















