Carne de burro, la «alternativa de consumo» que deja la crisis en Argentina

Foto: Carne de burro, ¿una opción en Argentina?
Foto: Carne de burro, ¿una opción en Argentina?

En Argentina, un producto que antes era marginal comienza a ganar protagonismo: la carne de burro. Su creciente presencia en el mercado no solo responde a una curiosidad gastronómica, sino que se ha convertido en un reflejo de la crisis económica que atraviesa el país bajo el gobierno de derecha de Javier Milei.

El fenómeno ha abierto un debate que trasciende lo cultural. Mientras algunos lo presentan como una alternativa válida; otros lo ven como una señal del deterioro en las condiciones de vida, donde cada vez más familias se ven obligadas a reemplazar la tradicional carne vacuna por opciones más baratas.

Las cifras económicas acompañan esta lectura. Aunque el gobierno defiende su modelo de ajuste, la realidad muestra una inflación que sigue golpeando el bolsillo: solo en marzo de 2026 fue del 3,4% mensual y acumula más del 32% interanual. A esto se suma un escenario de caída del consumo, pérdida del poder adquisitivo y aumento del empleo informal, que ya alcanza cerca del 43%

Incluso los datos de pobreza, que el oficialismo presenta como una mejora, están marcados por fuertes cuestionamientos. Tras un fuerte salto inicial que llevó la pobreza a más del 50% en 2024, los niveles actuales rondan entre el 28% y el 31%, lo que sigue representando a millones de personas con dificultades para cubrir necesidades básicas.

Foto: Carne de burro, ¿una opción en Argentina?
Foto: Carne de burro, ¿una opción en Argentina?

Carne de burro, ¿una opción real?

En este contexto, el auge de la carne de burro en regiones como Chubut deja de ser un hecho anecdótico. Con precios muy por debajo de la carne vacuna; se convierte en una opción accesible en medio de un mercado cada vez más excluyente.

El productor Julio Cittadini, uno de los impulsores de esta iniciativa, confirmó el alto nivel de demanda. “Lo que se puso al público, que nosotros calculábamos que podía durar para una semana, se fue en un día, en un día y medio no quedó nada”; aseguró, evidenciando la necesidad que existe detrás de este consumo.

Recortes y ajuste fiscal

 

Más allá del argumento productivo, el trasfondo es político y económico. La política de recortes, ajuste fiscal y liberalización impulsada por el gobierno de Milei ha sido señalada por diversos sectores como responsable de profundizar las desigualdades, generando un escenario donde incluso la dieta cotidiana se transforma.

Así, lo que antes era impensable en un país históricamente ganadero, hoy se instala como una nueva normalidad: una población que, ante la imposibilidad de acceder a la carne tradicional; se ve empujada a cambiar sus hábitos alimentarios como consecuencia directa de una crisis que sigue marcando el rumbo de Argentina.

Con información de Canal 26