El Gobierno de Brasil anunció un paquete de asistencia por 18.500 millones de reales, equivalentes a unos 3.700 millones de dólares, para respaldar a las empresas exportadoras afectadas por los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos. Con esta medida, la administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva busca proteger sectores estratégicos de la economía y mitigar el impacto de las restricciones comerciales.
El apoyo forma parte de la ampliación del programa Plan Brasil Soberano, creado el año pasado tras una primera ronda de gravámenes aplicados por Washington. A través de esta iniciativa, las empresas afectadas podrán acceder a créditos subsidiados, garantías financieras y seguros para fortalecer sus operaciones y mantener su competitividad en los mercados internacionales.
Entre los sectores beneficiados destacan las industrias del acero, automotriz, maderera y azucarera. Además, el plan contempla respaldo para áreas consideradas estratégicas, como la producción de fertilizantes, productos farmacéuticos y minerales críticos.
Durante un evento realizado en Brasilia, el ministro de Planificación, Bruno Moretti, informó que el paquete estará integrado por 5.000 millones de reales aportados por el Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) y 13.500 millones provenientes del Tesoro Nacional.
Brasil responde a los aranceles de EE. UU. con millonario plan
🚨 Brasil destina fondos para afectados por aranceles de EE.UU.
🔴 El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aprobó un decreto que abre una línea de crédito por 3.650 millones de dólares para apoyar a empresas afectadas por el arancel del 25 por ciento impuesto por…
— teleSUR TV (@teleSURtv) July 23, 2026
Asimismo, explicó que la iniciativa no tendrá un impacto fiscal directo; debido a que los recursos provendrán de fondos no utilizados en versiones anteriores del Plan Brasil Soberano y de otras líneas de financiamiento ya disponibles.
La decisión del Gobierno brasileño surge después de que la Administración de Donald Trump impusiera aranceles del 25 % a diversos productos brasileños; tras concluir una investigación en la que acusó a Brasil de mantener prácticas comerciales consideradas injustas.
Aunque productos como la carne bovina, las piezas de aeronaves y el café quedaron exentos de los nuevos gravámenes; las autoridades estiman que cerca del 18 % de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos sí se verán afectadas.
El Gobierno de Lula calificó los aranceles como «inaceptables»; rechazó las acusaciones de prácticas comerciales desleales y recordó que Estados Unidos mantiene un superávit comercial en su relación con Brasil. Además, advirtió que responderá con medidas recíprocas y defendió el plan de asistencia como una herramienta para proteger la economía nacional frente a lo que considera una injerencia extranjera indebida.


















