El jurista español Baltasar Garzón afirmó que las acusaciones presentadas por Estados Unidos contra el presidente venezolano Nicolás Maduro carecen de sustentación fáctica y muestran contradicciones y cambios constantes, lo que evidencia su carácter instrumental.
Garzón señaló que, aunque el proceso judicial iniciado desde Washington pueda continuar formalmente, esto no significa que las imputaciones tengan validez jurídica. “Otra cosa es la consistencia o inconsistencia de las acusaciones. El indictment que existe contra Nicolás Maduro no tiene ninguna sustentación fáctica”; subrayó.
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El exmagistrado de la Audiencia Nacional de España explicó que la propia administración estadounidense ha ido modificando su narrativa, especialmente sobre la supuesta existencia del llamado “Cártel de los Soles”; del cual Maduro fue señalado como líder durante años.
“Eso no existió nunca. No existe, y ahora lo han reconocido”; afirmó Garzón, señalando el replanteamiento del discurso oficial estadounidense. Según él, esta figura fue utilizada desde finales de los años 1990 como un cajón de sastre para justificar acusaciones sin respaldo probatorio.

Baltasar Garzón sobre las acusaciones a Maduro
Garzón insistió en que no existe una sola prueba consistente que demuestre la existencia del denominado Cártel de los Soles. “Los propios informes de la DEA son claros respecto al tráfico de cocaína y su vinculación con Venezuela”; explicó, descartando que dichos documentos sostengan las acusaciones contra Maduro.
En ese sentido, calificó como “mera afirmación instrumental” la imputación de narcotráfico y narcoterrorismo contra el mandatario; pues carece de base empírica y responde únicamente a la necesidad de justificar acciones políticas y jurídicas con contenido ilegal en el plano del derecho internacional.
Finalmente, para Garzón, este tipo de procesos representan una judicialización de la política; donde el uso selectivo del derecho penal internacional se convierte en una herramienta de presión contra gobiernos que no se alinean con los intereses de Washington.

















