Alcalde de Masagua es asesinado a tiros en pleno desfile navideño

Foto.Alcalde de Masagua es asesinado a tiros en pleno desfile navideño/ Cortesía

La noche del sábado 6 de diciembre sacudió al municipio de Masagua (departamento de Escuintla, Guatemala), cuando su alcalde, Nelson Luciano Marroquín, fue víctima de un ataque armado mientras participaba en un desfile navideño. El incidente ocurrió alrededor de las 19:50 horas, cuando Marroquín caminaba saludando a vecinos y conversando con su esposa. 

Según reportes oficiales, el agresor abrió fuego de forma repentina: los investigadores encontraron en el lugar tres casquillos y una ojiva, que ya fueron embalsadas y entregadas al instituto forense para su análisis balístico. Uno de los guardaespaldas del alcalde también resultó herido. El funcionario fue trasladado de urgencia al Hospital Nacional de Escuintla, donde falleció al ingresar a la sala de emergencias.

La conmoción estalló de inmediato en Masagua y más allá: testigos describen escenas de pánico y desbandada, mientras cuerpos de socorro auxiliaban a la víctima e intentaban controlar el caos.

El gobierno reaccionó con firmeza. El presidente Bernardo Arévalo de León condenó de inmediato el asesinato y ordenó al Ministerio de Gobernación capturar cuanto antes a los responsables y llevarlos ante la ley.

Crimen sacude a Masagua en vísperas de Navidad

El homicidio de Marroquín se suma a un preocupante patrón de violencia política y criminalidad que afecta a pequeñas localidades guatemaltecas; donde la fragilidad institucional y la presencia de grupos armados complican la seguridad de representantes locales. El ataque en pleno desfile navideño; «un evento público, festivo y familiar» representa un golpe simbólico que preocupa no solo por su brutalidad; sino por lo que implica: que ningún espacio, por pacífico que parezca, está libre del riesgo.

Mientras las autoridades recaban pruebas, revisan cámaras de seguridad y realizan entrevistas; el ambiente en Masagua es de luto, miedo y reclamo de justicia. Para muchos, la pregunta ahora no es sólo quién lo hizo, sino por qué: ¿pudo ser un acto político, una vendetta local; o parte de una estructura criminal más amplia?

Por ahora, el asesinato del alcalde ilumina una vez más las grietas en la seguridad regional de Guatemala; y evidencia que la violencia no da tregua, ni siquiera en Navidad.