Yasuo Takamatsu está aprendiendo a bucear con la esperanza de hallar los restos de su esposa.
Japón conmemora el martes el tercer aniversario del tsunami de 2011, y el saldo de víctimas al día incluye 2.636 desaparecidos, cuyos cuerpos se presume fueron arrastrados por el mar. También se han confirmado 15.884 decesos.
La esposa de Takamatsu, Yuko, estaba en su oficina a las 2:46 del 11 de marzo de 2011, cuando ocurrió el sismo de magnitud 9,0 que generó el tsunami que inundó la zona costera de la región. A las 3:21, le envió a su esposo un correo electrónico: «¿Estás bien? Quiero irme a casa». Eso fue lo último que supo de Yuko, que tenía 47 años en ese entonces.
De las 13 personas que se refugiaron en el techo de un edificio de dos niveles, solo una sobrevivió. Se hallaron cuatro cadáveres, y los ocho restantes están desaparecidos.
El domingo pasado, Takamatsu y su instructor se sumergieron a una profundidad de casi siete metros (23 pies), y pasaron poco más de una hora bajo el agua en dos tandas.
Se requerirán más inmersiones para que Takamatsu, quien se retiró de su trabajo como mecánico aeronáutico del ejército japonés y ahora labora como chofer de autobús, tenga experiencia suficiente para participar en las búsquedas submarinas.
«No he podido acostumbrarme a la flotación mientras estoy buceando», dijo. «Necesito mejorar para hallar a mi esposa».
Takamatsu no pide mucho, solo algo que la traiga a casa. «Por supuesto que me gustaría que su cuerpo apareciera», dijo. «Supongo que para estas alturas serán sus restos. Espero poder encontrar algo».
TAKENOURA, Japón (AP)


















