El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se apresta a poner fin a la controvertida vigilancia de las comunicaciones telefónicas que realiza la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), confirmó este martes un funcionario de alto rango.
«En los próximos días, cuando se terminen las consultas con el Congreso y las comisiones de Información y de Justicia, (el presidente) propondrá un enfoque eficaz para que el Estado no recolecte ni almacene más estos datos, pero tenga acceso a las informaciones que necesita para responder a las necesidades de seguridad nacional identificadas por el equipo», explicó el funcionario bajo condición de anonimato.
El diario The New York Times publicó el lunes un borrador de esta reforma, citando a funcionarios del gobierno estadounidense.Según este proyecto, los datos de las llamadas en Estados Unidos (número, duración y horario, pero no registros de las conversaciones) dejarían de ser entregados en tiempo real por los operadores de telefonía a la NSA, como sucede ahora.
En lugar de eso, la NSA deberá pedir autorización a la justicia para obtener los datos telefónicos de un número específico, identificado como sospechoso por los analistas de esa agencia.Actualmente, la NSA conserva durante cinco años los datos telefónicos de todas las llamadas realizadas en Estados Unidos. Si se aprobara la reforma del gobierno, los operadores no estarían obligados a conservar los datos por más de 18 meses.
Según el Washington Post, la NSA también dejaría de almacenar datos telefónicos, pero podría pedir directamente a los operadores los datos de un número sospechoso, solamente con control judicial posterior.
WASHINGTON, (AFP)


















