La policía brasileña detuvo hoy jueves a 29 personas durante una operación para combatir el tráfico internacional de drogas en cuatro de los 27 estados del país, informaron fuentes policiales.
La operación, bajo el nombre de «Caballo de fuego», pretende cumplir 72 mandatos de prisión y 46 de búsqueda y aprehensión, según un comunicado divulgado por la Policía Federal brasileña. La mayoría de los detenidos actuaba en las regiones de la frontera del país con Paraguay.
Los agentes policiales confiscaron además 23 automóviles, cinco motos y una lancha. Las investigaciones empezaron en 2012, tras un decomiso de drogas y armas en la región de Maringá, estado de Paraná (sur), próximo a Paraguay.
Desde entonces 84 personas han sido detenidas, además de 37 toneladas de marihuana, 1,3 toneladas de cocaína, 560 kilogramos de crack, tres fusiles, 12 pistolas de uso restringido de las Fuerzas Armadas, 56 vehículos y 450.000 reales (200.000 dólares) en especies.
La mayoría de las drogas entró por Paraguay, según la Policía Federal. Se sospecha que cinco de las personas buscadas en la operación pueden estar en Paraguay y sus nombres constan en las listas de la Interpol (policía internacional).
«Pensábamos que se trataba de una banda especializada en el contrabando de armas, pero después vimos que se trataba de tráfico de estupefacientes», explicó la policía al detallar que las drogas entraban en Brasil en embarcaciones por el Lago Itaipu, en las ciudades fronterizas de Foz do Iguazu y Guaíra.
La droga tenían como destino los estados de Sao Paulo, Minas Gerais, Río de Janeiro, Río Grande del Sur, Bahía y Pernambuco, mediante una red de transportistas.
RIO DE JANEIRO, (Xinhua)
















