La Dirección de Auxilio Judicial encabeza las investigaciones para esclarecer el crimen donde murieron el párroco Francisco Blandón del municipio de Wiwilí y la joven Sandy Hernández.
Los fallecidos recibieron varios disparos de parte de Heynar Maldonado, quien después de haber detonado el arma se quitó la vida.
Las tres personas fueron remitidas al Centro de Salud de la localidad. Ahí se conoció que fallecieron a causa de las lesiones ocasionadas por los disparos.
De forma preliminar y de acuerdo a los testimonios de la joven Erlin Castillo, sobreviviente de los hechos, dijo que el sacerdote invitó a la casa cural a Sandy a una cena.
A las nueve de la noche de este domingo tiempo en el que se disponían a salir del lugar, apareció Maldonado, cónyuge de Sandy, con una pistola en mano a disparar en contra del párroco y la joven Hernández.
Oscar Morales
















