Isabel II de Inglaterra recibió este martes en el castillo de Windsor al presidente de Irlanda, Michael D.Higgins, al inicio de su visita de Estado, la primera de la historia casi un siglo después de la independencia irlandesa.
Higgins fue recibido a mediodía por la monarca, con quien compartió carroza y escolta de la guardia real hasta las puertas del palacio.
Las calles de Windsor estaban engalanadas con banderas británicas e irlandesas y se dispararon cuatro salvas de honor antes de que el marido de la reina, el príncipe Felipe de Edimburgo, y Higgins pasaran revista a las tropas.
Windsor será escenario por la noche de uno de los momentos más significativos de la visita, cuando la soberana ofrezca una cena a Higgins a la que asistirá Martin McGuinness, un antiguo dirigente del IRA, el grupo que durante años combatió armas en mano contra las fuerzas británicas.
Este católico de 63 años, durante un tiempo considerado el «enemigo número uno de la Corona» por la prensa británica, se había negado a ocupar su escaño en el Parlamento de Westminster, precisamente para no tener que prestar juramento de lealtad a la reina.
De hecho, era uno de los máximos responsables del IRA cuando la organización guerrillera mató en 1979 a Luis Mountbatten, tío materno del príncipe Felipe y último virrey de la India británica.
Aunque el jefe de Estado irlandés había asistido a actos en Londres, Manchester, Liverpool y Escocia el año pasado, no eran visitas de Estado.
Noventa y dos años después de la secesión, Gran Bretaña es el primer mercado para las exportaciones de Irlanda, e Irlanda el quinto mercado de las exportaciones británicas. En febrero, los dos países se unieron por primera vez en una misión comercial, al salón aéreo de Singapur.
LONDRES, (AFP)

















