Los sucesos violentos que han sacudido a Venezuela en los últimos dos meses han disminuido considerablemente el respaldo popular a la oposición local a tan solo 25 por ciento, aseguró el presidente de la encuestadora independiente Hinterlaces, Oscar Schemel.
En entrevista con la estatal Venezolana de Televisión, Schemel apuntó hoy que este sector político se ha visto afectado pues es visto como el promotor principal de las protestas violentas o «guarimbas», como son conocidas en esta nación suramericana.
Según el directivo, actualmente la oposición tiene una aceptación del 25 por ciento, mientras que el chavismo está por encima del 40 por ciento y si mejora su gestión de gobierno pudiera llegar al 60 por ciento.
El reconocido politólogo venezolano afirmó además que el gobierno del presidente Nicolás Maduro debe centrarse en mejorar el bienestar material de la población, el ascenso social, progreso y otros aspectos ligados al ámbito económico.
«Las necesidades de los venezolanos hoy tienen que ver más con la dimensión económica material porque ya el modelo social de inclusión creado por Hugo Chávez no se discute y es aceptado por amplios sectores de la sociedad», sentenció.
Asimismo Schemel sostuvo que el chavismo se siente representado por Maduro, quien cumple este lunes el primer aniversario de su elección como jefe de Estado, debido a que existe identificación plena con el nuevo liderazgo.
«Eso no ocurre en la oposición, la gente no se siente representada porque no hay símbolo, no hay propuesta ni hay mensajes que cohesionen a los seguidores», dijo.
El discurso opositor, precisó el experto, no es claro pues existen fracciones internas y por ende no hay una visión conjunta de país.
Schemel indicó a su vez que la gran preocupación de los venezolanos es el desabastecimiento y el alto costo de la vida y cada vez que el gobierno nacional toma medidas de gran impacto para solucionar estos problemas, los índices de valoración positiva suben.
Finalmente insistió en que atender el sector económico es «indispensable» para integrar a la clase media en el proyecto chavista y para «restablecer la esperanza» en el gobierno.
CARACAS, (Xinhua)
















