La nueva fase del operativo de búsqueda de un avión de Malaysia Airlines que desapareció hace casi dos meses se centrará en una zona más amplia de las profundidades del océano Indico, ya que es altamente improbable que se encuentren restos flotando, dijo el lunes el primer ministro australiano, Tony Abbott.
Los esfuerzos de búsqueda del vuelo MH370, que desapareció el 8 de marzo mientras volaba desde Kuala Lumpur a Pekín con 239 personas a bordo, han fracasado hasta el momento en arrojar algún indicio sobre la ubicación del avión.
Dado el tiempo que transcurrió desde la desaparición, Abbott dijo que se abandonarían los avistamientos desde barcos y aviones para pasar a concentrarse en investigaciones submarinas con equipamiento capaz de rastrear las profundidades del mar con sensores sofisticados.
No obstante, el mandatario admitió que era posible que nunca se hallen restos de la aeronave.
«Haremos todo lo humanamente posible, todo lo que podamos, para resolver este misterio», dijo a periodistas en Canberra.
Malasia, China, Japón, Nueva Zelanda, Corea del Sur, Gran Bretaña y Estados Unidos están asistiendo a Australia en lo que es la búsqueda más costosa en la historia de la aviación.
Las autoridades se habían estado concentrando en una zona más limitada de 10 kilómetros (km) cuadrados, luego de que el 4 de abril se detectara lo que se suponía que era una señal de la caja negra del avión.
El submarino no tripulado Bluefin-21, que rastrea las profundidades del mar, no ha podido detectar hasta el momento ningún signo del avión.
Las operaciones de búsqueda hasta ahora han estado dirigidas fundamentalmente por una misión militar de los países involucrados, pero Abbott dijo que una o más compañías comerciales serían contratadas por Australia y Malasia para manejar la siguiente fase.
SIDNEY (Reuters)
















