Boots Riley: “Todo el mundo es comunista en su interior”

Boots Riley (Chicago, 1971) lleva 20 años en The Coup y es un conocido activista radical de izquierdas. Por eso, tiene una inusual petición al final de la charla con Rolling Stone: «Que en el texto se hable de música. Cuando se escribe sobre mí, sólo se dice lo político, y al final parece que la única razón para escuchar a The Coup es eso.

Lo cierto es que la única razón por la que se conocen nuestra ideas es porque arrasamos en directo». Amén.

¿Es difícil escribir y hacer música política divertida?
No. Muchos piensan que la música política debe ser música enfadada. Pero con la ira no se construye nada, sí con la esperanza de que podemos ganar y cambiar el sistema.

Nuestra música es optimista, queremos decir que podemos ganar, no que la cosa está jodida, eso ya lo sabemos.

El último disco de The Coup, Sorry to bother you, incluye mucha guitarra punk y colaboraciones de músicos como Japanther o Jolie Holland.

¿Aceptan los fans del hip-hop una mezcolanza tan ecléctica?

Si simplemente leen sobre ello, puede que les parezca forzado. Pero si le dan al play, suena natural, porque así son mis influencias, de Elvis Costello a Steve Earle o Gang of Four. En directo convencemos a muchos escépticos, somos como The Clash con Sly & the Family Stone.

Street Sweeper Social Club, el grupo que formaste con Tom Morello, ha editado un álbum y un EP,

¿habrá más?

Vamos a hacer otro álbum por lo menos. Tom es buen amigo, pero no le gustan las giras, a no ser, claro, que sea con Bruce Springsteen… Y para mí es muy difícil implicarme y poner mucha energía, si sólo va a ser un disco y no vamos a hacer gira.

Te catalogas como comunista. ¿Cómo se lleva eso en un país como EE UU, con tan larga tradición de anticomunismo?

Me llevo describiendo como comunista desde los 15 años. Significa que la gente debería controlar democráticamente la riqueza que crea a través de su trabajo, y nadie puede estar en desacuerdo con eso. Todo el mundo es comunista en su interior, pero creen que es imposible.

Pero, desde el momento en que se elige a Obama, es obvio que en EE UU hay sed de cambio. ¿Se ha producido alguno?

No ha cambiado nada. Los políticos no son la raíz del problema. Hay políticos con ideas progresistas e incluso radicales, pero cuando les eligen son marionetas de la clase dirigente económica. Nunca ostentan el poder, con todos los compromisos a los que tienen que llegar desde que empiezan a presentarse a elecciones. Una huelga bien organizada puede conseguir más que ocho años trabajando en la administración.

The Coup iba a editar en septiembre de 2001 un disco, Party music, en cuya portada aparecíais destruyendo las Torres Gemelas. Luego, tras el 11-S, la cambiasteis.

¿Estuviste de acuerdo con la rectificación?

Lo mejor es que la polémica me permitió ser escuchado por millones de personas, cuando nadie decía nada contra los planes de EE UU para ir a la guerra. Pude aparecer en los telediarios diciendo que EE UU se dedicaba a iniciar guerras para favorecer a grandes empresas. Muchos pensaban lo mismo, pero no lo decían por miedo; oírme a mí decirlo les empujó a dar su opinión.