La confederación de sindicatos de la función pública (KESK) en Turquía convocó una huelga el jueves para protestar por la catástrofe minera de Soma, que según un último balance oficial, pero provisional, dejó 274 muertos.
«Los que en el marco de la política de privatización ponen en peligro la vida de los trabajadores en nombre de la reducción de costes son culpables de la masacre de Soma y debe responder», declaró la confederación turca en un comunicado.
ANKARA, (AFP)

















