Tras la labor de patrullaje y ejecución de un plan impacto, agentes policiales detuvieron una camioneta que circulaba de sur a norte, por Casa Pellas en Granada, conducida por José Edwin García Calero, a quien, al pedirle los documentos, observaron que en la tina del vehículo, llevaba seis piezas de barro, tres en forma de tinajas y tres en forma de olla, aparentemente arqueológicas.
Los objetos ocupados fueron custodiados hasta la estación policial y se mandó a llamar al arqueólogo que coordina la protección al patrimonio cultural, quien verificaría su procedencia e identificaría la cultura a la que pertenecen.
Se contabilizaron las piezas, entre grandes y chicas… en total fueron 17 piezas, las que fueron entregados a los representantes del Instituto de Cultura, quienes las trasladarían hasta el laboratorio designado por dicho Ministerio, para determinar la antigüedad y origen.
Entre las piezas resguardadas se encontraron puntas de flecha, hachas de basalto, bifaces, un pulidor empleado para afinar el cuero, entre otras.
La ley 1142, Ley de Protección al Patrimonio Cultural, contempla que el que transporte, comercialice, almacene y las exporte, debe portar un permiso especial, las que pueden ser inspeccionadas, por el Instituto de Cultura para saber destino, procedencia y pertenencia.
Claudia María Chávez
















