En Seúl capital de Corea del Sur, se realiza un festival de cocina local bastante exótico. Uno de los aspectos más destacados de esta actividad es comer pulpo vivo, pues el octópodo es considerado un manjar para los ciudadanos de esta ciudad.
El pulpo vivo es un manjar en Corea del Sur, pero se corre el riesgo de asfixia, ya que las ventosas todavía en movimiento pueden causar que los trozos de tentáculos se adhieran a la garganta de las persona.
Los pulpos bebés a menudo se consumen enteros, mientras que las variedades más grandes se cortan y los tentáculos aún retorciéndose se comen con un chorrito de aceite de sésamo.
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