Era de madrugada cuando Pablo Rivera se despertó con la necesidad de orinar, sin imaginarse que al abrir la puerta de su cuarto se encontraría con fuertes lenguas de fuego que salían de una bodega de la vivienda, que amenazaban con propagarse al resto de de la casa.
Al lugar del siniestro acudió un equipo de bomberos voluntarios dirigido por el comandante Carlos González, quienes se auxiliaron de equipos especiales y dos cisternas para sofocar las llamas que amenazaban con arrasar el inmueble.
Un fogón con brazas, según versiones del dueño de la vivienda, pudo ser la causa del incendio que aún es investigado. El hecho ocurrió en el barrio José Santos Rodríguez de este departamento.
Erika Monge
















