El título para el mejor, hay un Tetra Campeón

Victor Grijalba Mayorga
Colaboración especial

Nos emplaza la historia; Alemania se acuña entre los más grandes en la historia al convertirse junto con Italia en las dos únicas naciones ganadoras de cuatro copas mundiales de futbol solo superadas por el mítico Brasil, con cinco.

Esa incursión de Alemania en la historia, marca otro gran hito que debemos sumar; dado que levanta su cuarto trofeo de Tetracampeón Mundial en tierra Americana y lo logra siendo en la actualidad una nación políticamente unificada, dado que en las tres ocasiones anteriores Alemania ganó la copa mundial de futbol cuando aún no era una Alemania unificada y estaba atravesada desde todos los aspectos de su mundo por un funesto muro de Berlín de nefasta memoria.

Sumemos a lo anterior otro dato histórico que es estremecedor para Argentina y es que en los mundiales, Alemania es el único equipo que la ha eliminado en forma consecutiva en las tres ultimas ediciones de los mundiales, destruyendo así cruel y sistemáticamente los sueños mundialistas americanos.

Alemania demostró en este mundial que es un equipo sólido, extremadamente fuerte y con la capacidad de adaptarse a los diversos sistemas tácticos a los que se enfrente, aun frente a la adversidad de perder en el calentamiento previo, a uno de sus pilares del temido medio campo como es Sami Kedira, sustituido por el joven Kramer.

Kramel sale del juego lesionado, dejando vacante nuevamente tan vital posición en la cancha, no obstante el estratega alemán Löw apuesta al futbol ofensivo que tanto deseamos ver y soluciona metiendo al juego a un delantero como Schurrle, lo que lo obliga a realizar modificaciones en su sistema táctico pasando a Mesut Ozil más retrasado jugando por el medio campo, lo que demuestra que los jugadores alemanes en todo el mundial salieron al terreno de juego con la firme convicción de ganar basados en la flexibilidad y calidad completa de sus jugadores a quienes ningún óbice, les planteo temores, lo que armonizó con esos ajustes técnicos y estratégicos ya mencionados lo que mas tarde en el partido daría excelentes resultados con la equivalencia del triunfo.

Argentina jugó con pases rápidos aprovechando los espacios que dejaba la defensa alemana que tenía a sus dos últimos hombres (Boateng y Mats Hummels) situados por el sector de la media luna propia, lamentablemente por la falta de contundencia de parte de sus jugadores, no logró frutos, y no aprovechó en modo alguno, la posibilidad de ejecutar un gol que cambiara la historia que ahora nos aplasta.

Pues estas escasas ocasiones eran su única oportunidad de hacerle daño a la maquinaria alemana que mantuvo siempre la posesión del balón y era quien proponía, Sergio Romero soportó durante los poco mas de 110 minutos los embates alemanes, que con gran orden y jerarquía trataba de encontrar los espacios de una argentina que defendía con 8 hombres de manera excelente, hasta los últimos minutos fue que en una defensa mermada en las últimas instancias que los pies pesan se abrió un poco y un casi milimétrico centro, hacia Mario Gotze abrió el marcador.

Tal vez lo único que se le pueda criticar a esta selección que creció mucho durante el mundial, es la falta de contundencia de los autodenominados «cuatro fantásticos» y un 10 que repartiera fluidamente el juego Che.

La albiceleste, contaba con nombres como Gonzalo Higuaín que se lleva un fuerte golpe, Lavezzi que tuvo que salir por el desgaste de jugar al contra ataque, Sergio «Kun» Agüero que no parece recuperado de sus lesiones, Messi el ganador injustamente el balón de oro del mundial, tal vez este último no es el que más quedo a deberle a su selección, Rodrigo Palacios resultó una verdadera vergüenza fallando en dos ocasiones ante Holanda y ahora ante Alemania un gol cantado, y eso en el futbol y en cualquier deporte el que perdona luego la sufre, «error y penitencia van de la mano en las dinámicas del mundo» la genialidad y el óptimo estado físico de dos jóvenes recambios Mario Götze y André Schürrle y la profundidad que tuvo Alemania por la banda izquierda destruyó el sueño argentino.

El mejor jugador del partido es demasiado difícil elegir, sería mas fácil y más justo mencionar al mejor jugador en su línea de juego, Neuer, el mejor portero del mundial, Boateng la duda en la defensa para este partido demostró un trabajo impecable, Bastian Schweinsteiger una fiera que pisó todos los sectores del campo del juego que sufrió golpes durante todo el partido, y en una delantera brillante por justicia debemos darle el mejor jugador a Mario Gotze que le dio el gol de la tan anhelada victoria a Alemania.

El arbitraje culminó a como empezó este torneo de una manera desastrosa, el colegiado italiano dejó que los argentinos les pegaran constantemente a los tanques alemanes que demostrando capacidad mental para no perder la cabeza y por supuesto capacidad física para seguir desempeñando su función dentro de la cancha, el arbitro italiano dejó jugar a un Mascherano que mereció la roja directa al menos en un par de ocasiones, no cantó penales claros para ambos equipos de no haber sido por el arbitro de línea que marcó el fuera de lugar del gol anulado en el primer tiempo, posiblemente hubiera sucedido una desgracia deportiva por las malas decisiones arbitrales.

Brasil 2014 para Alemania es la culminación de un proyecto del cuerpo técnico de aproximadamente ocho con muchísimos jugadores jóvenes, pero para en el mundo futbolístico deja enormes enseñanzas como los mas débiles se les plantaban a las grandes potencias Europeas a jugarles con valentía y con orden dejando todo en la cancha, demostrando que con esfuerzo, dedicación y mucho sacrificio se puede hacer grandes cosas y cambiar el orden natural de las cosas, debemos darnos cuenta que siendo fiel a nuestras virtudes lograremos vencer las barreras impuestas por la historias, vimos como selecciones de la Concacaf llegaron hasta cuartos de final.

Lastimosamente aprendimos la realidad y nos dimos cuenta que solo con sueños y la tendencia histórica de una selección no se puede jugar futbol de primer nivel. Se necesita mayor sacrificio y dedicación.