Delincuentes inescrupulosos y hasta el momento de identidad desconocida, al parecer en horas de la madrugada penetraron en un colegio y entraron a la bodega, lugar donde arrasaron con toda la comida de los niños, noticia que alarmó en gran manera a los padres de familias que ni cuenta se daban de lo ocurrido.
En el lugar se intentó conversar con la directora de este centro de estudio, pero dijo que no nos podía atender, incluso ni el portón ya que aparentemente ordenó que lo cerraran, algo que molestó a uno de los padres de familia que con sacrificio habían preparado la merienda para los alumnos, y luego de varias horas al nunca abrirle el portón decidió retirarse.
Henry Gómez
















