Un ambiente tenso se vive en la Desmotadora Motosa, un área de 8 manzanas donde funcionó una de las industrias mejor posesionadas en el occidente del país, durante el auge del algodón en la época de los años 60.
En la actualidad la antigua edificación sirve como bodegas de maní y empaque de desechos plásticos manejada por uno de sus apoderados Heriberto Gonzáles, ex trabajador de la Motosa. Pero hace dos años, unas trescientas familias se asentaron de manera ilegal y a pesar que las autoridades los desalojaron con orden judicial regresaron nuevamente al sitio y en menos de dos semanas, junto a los amigos de lo ajeno desmantelaron el sitio llevándose consigo, el techo de las bodegas y hasta las obsoletas maquinarias.
La judicial está ventilando el caso con los socios de la Motosa, «aquí hay maquinaria obsoleta, siete bodegas donde se almacena maní, pacas de botellas y la vieja fábrica, pero varias personas que se tomaron el lugar continuaron su acción vandálica al extremo de destruir las áreas construidas e incluso la escuela que estaba destinada para la educación de los niños para construir lotes y lucrarse del material extraído para chatarra», informó el sub comisionado Mauricio Alvir segundo jefe de la Policía de El Viejo.
Según los apoderados la propiedad perteneció a unos empresarios japoneses pero a finales de los años 70, esta quedo en mano de los trabajadores. El caso ya está en manos de las autoridades judiciales y la Procuraduría General de la República, mientras los demandantes de propiedad temen que sean desalojados por haber sido violentada la privacidad del histórico edificio.
El conflicto inició la semana pasada y ha dejado como resultado a un hombre gravemente herido, luego que cayó del techo de una de las bodegas, varios detenidos implicados en la destrucción y robo de los materiales y parte de la vieja maquinaria.
Belkiss Medina
















