El presidente Daniel Ortega brindó sus condolencias a las cinco familias que hoy lloran a sus deudos, fallecidos por un acto criminal en contra de la caravana del FSLN que regresaba a los departamentos norteños, tras concluir las celebraciones del 35 aniversario de la Revolución Popular Sandinistas
Las dos víctimas de sexo femenino dejan niños en la orfandad, por lo que el presidente apeló a que el rencor no se apoderé de los corazones de estas familias y de los nicaragüenses. «A todos ellos les hacemos llegar nuestras condolencias y muestras de solidaridad, nuestro compromiso para que las autoridades lleguen a fondo, capturen y castiguen», dijo.
El mandatario apeló porque el acto criminal no genere violencia promovida por las ansias de venganza, «aquí no se trata de ir por la vía de la venganza, si cogiéramos ese camino estaríamos traicionando los compromisos que hemos adquirido con la paz que hemos venido construyendo», explicó.
El presidente Ortega presidió un acto litúrgico en memoria de los cinco fallecidos y aseguró que la justicia se encargará de quienes participaron en este hecho de cobardía. «Esto que aconteció el sábado por la noche es manifestación de esos índices de violencia que están presente, manifestaciones de rencor y odio», aseguró.
Los participantes oraron por la memoria de los militantes sandinistas, en una ceremonia dirigida por el cardenal Miguel Obando.
En tanto la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, nuevamente apeló por la paz «hemos alcanzado una paz fraternal y solidaria y así queremos seguir, ese es mejor homenaje que podemos rendir», mencionó.
Según el presidente Ortega resultaron heridos de bala 19 personas que también viajaban en la caravana y otras 9 con lesiones leves.
«Hoy más que nunca nuestro compromiso con la fuerza de la paz y del amor», concluyó.
















