Existen niños más extrovertidos, niños expresivos que hablan mucho y otros que son algo más tranquilos y reservados. ¿Tu hijo es callado y observador? Esto no significa que su personalidad sea introvertida, quizá únicamente sea algo tímido.
¿Sabes diferenciar a un niño tímido de un niño introvertido? Porque para nada es lo mismo y se suele confundir a menudo. A continuación te daré algunas recomendaciones para que no te confundas y así si tu hijo únicamente es tímido puedas ayudarle adecuadamente.
Introvertidos y tímidos: No es lo mismo
No tiene nada que ver que un niño sea tímido a que sea introvertido, pero no hay nada malo en ninguno de los dos casos. Cada niño es un mundo y cada uno tiene su personalidad acorde a la educación y al entorno, pero su propia idiosincrasia, es suya y de nadie más.
Habrá niños que sea algo más reservados y que no quieran exteriorizar a todo el mundo y a todas horas lo que piensan o lo que sienten.
¿Esto significa que es tímido? No tiene por qué, pero si realmente lo es no hay que encasillarlo con esa etiqueta de «tímido» o «vergonzoso» porque además de sentirse mal puede volverse de esa manera sin tener que serlo.
Es por ello que hay que aceptar y respetar a las personas independientemente del carácter que tenga, y en los niños es imprescindible para que pueda desarrollarse adecuadamente.
¿Cómo ayudar a mi hijo?
Ya te hemos hablado en otras ocasiones sobre cómo ayudar a un niño con vergüenza o a buscar posibles soluciones en la timidez de los niños, por eso en las siguientes líneas te guiaré en cómo poder ayudar a un niño que es introvertido. ¡Atención!
Facilita a tu hijo que tenga oportunidades de relación con otros niños de su edad pero sin que se sienta presionado.
Respeta su ritmo para acercarse a los demás, seguramente primero quiera observar y después tomar relación, poco a poco.
No le critiques por tener pocos amigos, mejor pocos que muchos y falsos.
Respeta su decisión de no querer sobresalir en el grupo de amigos.
Si tiene pocos amigos no te preocupes, para su fiesta de cumpleaños puedes llevarles a ver un partido de baloncesto en lugar de hacer una fiesta, por ejemplo.
Anímale a participar en actividades dónde hayan más niños, pero que no se sienta violento nunca.
Si piensa lo que dice, no le presiones para que hable más rápido, deja que te explique lo que necesite sin prisas.
Habla con sus profesores para que sepan que es un niño que le cuesta adaptarse a los nuevos sitios, sobre todo en cambios de aula y de compañeros. Avísale para que no diga nunca delante de sus compañeros que es tímido o vergonzoso.

















